viernes, 11 de junio de 2010

El principe

Continúo con mi lectura obsesiva, ayer por desgracia, digo por desgracia por motivos que algunos conocerán, pude hacerme con algunos ejemplares que no se encontraban en mi biblioteca particular, entre ellos, el que hoy da título al artículo:

El Príncipe, de Niccolò di Bernardo dei Machiavelli, Maquiavelo

Sigo por el momento pues en la misma linea que comencé a trazar con "El arte de la guerra", "Filosofía del mando", "Tao Te Ching", esa linea que trata de demostrar que en cierto modo, individuo, familia y estado se rigen por principios similares y equivalentes en entidad en lo que a la relación "sujeto-principio" se refiere.

Como ya es costumbre en este tipo de entradas, os dejo una cita y os recomiendo un paseo por Librodot, si alguien lo necesita en papel, que me avise y veré que puedo hacer.

"[...]Sucede entonces en estos casos algo parecido a lo que dicen los médicos de lo que compete a su profesión, que en el principio de la enfermedad esta es fácil de curar y difícil de diagnosticar, pero si pasa el tiempo, no habiéndola ni diagnosticado ni medicado, aparece como fácil de diagnosticar, pero difícil de curar[...]"

Que por cierto vuelve a recordarme palabras de Zaratustra y Lao Tse, (será las de este último las que compararé por tenerlo más a mano):
"Lo que está quieto es fácil de retener.
Lo que aún no se manifiesta es fácil de controlar.
Lo que todavía es débil es fácil de romper.
Lo que todavía es pequeño es fácil de dispersar.
Hay que influir en lo que aún no existe.
Hay que ordenar lo que aún no está desordenado"

Lo que nos lleva a la pregunta se siempre: ¿Sigue el pensamiento de la humanidad un rumbo cíclico o nuestra propia humanidad nos lleva siempre a los mismos descubrimientos?


¡Un saludo!

1 comentario:

shinjikari dijo...

"¿Sigue el pensamiento de la humanidad un rumbo cíclico?"

No lo dudes ni por un mísero instante.