Viajan en el tren, son proletarios, gente humilde como y que no puede pagar el disparatado precio del aparcamiento en Cádiz pero pueden comprarse un teléfono de última generación; una pequeña parte del mundo que los iguala por segundos a los chicos del mercedes que circula por la carretera que se ve desde nuestra ventanilla.
Su hijo es más sabio o más ingenuo y mira por la ventana. El mundo exterior es más interesante que el de dentro del vagón, y mucho más interesante que una pantalla de plástico, mucho más.Lo es para él, no para ella.
Su hijo pregunta, afirma y niega sin parar: "¡Hemos pasado por Cádiz!" "¿Olas?" "Las masmisnas, las masmiras, las marinmas", y sonríe cuando cree aceptar, pero nadie confirma ni niega, él aprende sólo; su madre tiene un teléfono.
Algún día Hugo crecerá, el también tendrá un teléfono, y quizás un niños (Pablo quizás) y puede ser que Hugo y Pablito viajen también en tren, y si nadie lo remedia, su hijo tampoco sabrá decir "marismas".
Me pregunto qué hay en esa pantalla, qué es tan importante. ¿Qué aplicación le interesa más que su hijo? ¿Qué puede hacer?
Y entonces se desata la paranoia de lo absurdo, ¿no sería maravilloso que estuviese jugando a cualquiera de esos juegos de preguntas en lugar de escuchar las preguntas de su hijo?
Nadie dudará de la importancia de conocer la capital de Uzbekistán o el año de publicación de la primera edición del Quijote, y mucho menos comparado con preguntas tan simples como "¿ahora es de noche porque no hay luz?"
Quizás Pablito tampoco sepa que para llegar a Cádiz el tren ha de pasar por San Fernando primero.
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lunes, 1 de julio de 2013
lunes, 13 de mayo de 2013
El mercado y los mercados
Vivimos tiempos absurdos.
¿Motivos? Muchos.
El principal: Somos la generación con más datos sobre el pasado de todas cuantas ha habido hasta el día de hoy, y la que menos se interesa por aprender de él, es más, queremos volver a él.
Desde tiempos de la mal llamada ilustración la humanidad ha querido regirse por un "ficticio" ir hacia el futuro. Nosotros queremos viajar al pasado.
Secundarios: todos los demás.
No nos basta con destruir los derechos que tanto costó ganar, queremos que una mujer que aborta tras una violación sea una asesina. No nos basta con censurar las protestas, queremos criminalizar a quienes las convocan. No nos parece suficiente destruir la educación pública, queremos que un maestro parezca un parásito. ¿Cuantos años le ha costado a los medios desprestigiar la sanidad pública? ¿Qué papel juega el juramento hipocrático en el ministerio?
¿Por qué un estado democrático responde a las peticiones de moderación radicalizando sus respuestas? ¿Por qué un país con libertad de expresión censura a los manifestantes? ¿Por qué nadie pide sentido común en el congreso?
Nunca estuve a favor de aquellos que decían "mi libertad acaba donde empieza la tuya", muy anarquista yo pensaba que no tenía que haber contradicción entre tu libertad y la mía si todos nos portábamos bien, pero algunas veces dudo, dudo mucho, y dudo bien.
¿Acaba la libertad del estado donde empieza la del mercado? ¿Está la soberanía representada en el estado o en el mercado? ¿Acaba nuestra libertad donde empieza la del mercado?
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| Mercado de Cádiz |
Cuando yo era pequeño "los mercados" eran las plazas de abastos. Nunca pensé que pudiese ser otra cosa, en un mercado te vende comida una persona detrás de un mostrador, en un supermercado venden todo un poco y tienen a gente con patines comprobando los precios, luego están los mercadillos y los rastros, pero eso es otro asunto. ¿Qué venden en "los mercados!" que tan importante resulta? ¿Está rico?
Una amiga mía trabajaba de cajera y era maja. La patinadora del carrefour nunca intentó privarme del derecho a la educación, ¿por qué lo hacen los otros mercados?
¿Termina la libertad de los mercados donde empieza la mía o sólo funciona al contrario? ¿Es su libertad más importante que la mía? ¿Se aplican las teorías de Rousseau a la libertad de "los mercados"? ¿Están los mercados fuera del contrato social por gracia divina? ¿Saben los mercados que la gente hambrienta gasta malos humos?
Y si la libertad de los mercados y la mía es la misma, ¿nacen ambas del interés general? ¿Son las dos protegidas por el estado? ¿cómo obtienen los mercados su representación parlamentaria? Una vez estuve en una mesa electoral y ningún mercado vino a votar.
¿O es que los mercados están dentro de los sobres?¿Votan los mercados en Alemania?
¿En qué se parece esto a un mercado? ¿Por qué se chillan y empujan? ¿No saben hablar como personas humanas? ¿Es qué están enfadados porque no hay nada de comer? ¿Por qué no comen dinero?
Vivimos tiempos absurdos.
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miércoles, 24 de abril de 2013
Metáforas existencialistas de un relativista aburguesado
Pensaba explicar el título de la entrada haciendo un chiste, pero me sale demasiado largo y los chistes largos pierden la gracia así que lo dejo ahí, qué cada uno lo explique como quiera; vamos a la metáfora:
Por cierto, lo de existencialista está bastante claro, lo de relativista viene de que me ha dicho un fascistilla que no creerse los dogmas a pies juntillas es relativismo y lo de aburguesado viene de que un comunista me ha dicho que si no estoy haciendo lo que el dice, soy un amigo del capital, ¡lo de metáfora está bastante claro!
En el mundo hay cientos de miles de granjas de todo tiempo, e incluso si se me apura, granjas de plantas. El concepto de granja tiene una visión muy clara desde un punto de vista evolutivo de la sociedad humana: generar una fuente de alimento estable.
Muchos amigos, alguno de ellos biólogo me han explicado una y mil veces que no hay nada malo en una granja, me remitiré a las palabras del que es biólogo: "nadie ha esclavizado a una vaca, nuestros antecesores cogieron a un animal salvaje, le ofrecieron una fuente de alimento estable, y él solo se quedó, miles de vacas mueren cada día, pero seguramente hay muchas más vacas hoy en día de las que podría haber sin nosotros, y a la evolución le gusta perpetuar la especie".
Hasta ahí de acuerdo en todo: ¿Cómo habría sobrevivido un ser tan inteligente y tan bien adaptado al medio como la gallina sin la protección de un granjero, vallas o fosos?
El problema me surge cuando planteo la pregunta desde el otro punto de vista, no analizando la función de una granja sino su funcinamiento: una granja es un lugar en el que todo animal nacido tiene un destino claro y prefijado en función a sus cualidades alimentacias, o mejor dicho, a sus posibilidades de alimentar a la humanidad. Un animal que puede producir leche o huevos no tiene porqué morir para ser ingerido, para los demás es otro asunto.
Qué conste que no sólo no soy vegetariano sino que me deleito en el sabor de la muerte y además considero una falta de respeto poner mala cara a la carne de un ser que ha dado su vida para que tú te alimentes un día más, pero el caso es que la metáfora de la granja, como toda buena metáfora tiene muchas más consecuencias.
Aún para aquellos animales que no serán consumidos, la granja es un destino claro, producirán leche hasta que no puedan tenerse en pie y luego se utilizarán sus despojos para hacer piensos, gelatina o plastidecor (esto es una bomba periodística), o en lineas generales, cualquier animal que nazca en la granja tiene una vida prediseñada: nacerá, crecerá, producirá lo que tenga que producir si tiene que producirlo y luego producirá otra cosa con su muerte; no hay espacios blancos en el proyecto.
El problema real viene cuando se vuelca dicha metáfora sobre los explotadores de la granja. ¿Qué diferencia las vallas de una granja de una atmósfera respirable? ¿Qué se espera de una persona que nazca en el mundo salvo que produzca (conocimientos, coches, relojes, quesos con agujeritos, zapatos,...) hasta que no pueda seguir produciendo? ¿Cual es la diferencia real entre la vaca y el granjero? Si pudiésemos oír los pensamientos de la vacas... ¿Podríamos oírlas pensar sobre lo libres que son dentro de su corral porque nadie les dice qué hacer en los ratos muertos entre ordeñado y ordeñado? ¿Oiríamos a una gallina ponedora reírse de una gallina salvaje porque no le traen la comida a domicilio?
Si, es cierto, yo tengo un grado de libertad superior al de las cabras que viven debajo de mi casa, el espacio que yo puedo recorrer es mucho más grande que su recinto vallado y mis tiempos entre ordeñado y ordeñado son más amplios pero... ¿cual es la diferencia si el concepto es el mismo? ¿Es una tortuga menos mortal que yo porque vivirá muchos años más? ¿Soy yo más libre porque estoy preso en un sitio más grande? ¿Soy menos esclavo porque mis granjeros son un ente difuso al que llamo "sistema económico global"? ¿Qué signifca tantaneo? ¿Qué rápido se disuelve? ¿Por qué 42 y no 41 ni 43? ¿Y si juntos dominaremos la galaxia porqué me cortas un brazo? ¿Eh? ¿Eh?¿Eh?
En fin, un saludo. Nunca miréis durante demasiado tiempo a animales de corral; pueden pasaros por la cabeza cosas como esta.
Por cierto, lo de existencialista está bastante claro, lo de relativista viene de que me ha dicho un fascistilla que no creerse los dogmas a pies juntillas es relativismo y lo de aburguesado viene de que un comunista me ha dicho que si no estoy haciendo lo que el dice, soy un amigo del capital, ¡lo de metáfora está bastante claro!
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