viernes, 31 de diciembre de 2010

Edmundo says:

Hoy es 31 de Diciembre de 2010, hoy, como todos los 31 de Diciembre toca despedir un año, toca, a fin de cuentas, dar por finalizado un ciclo que comenzó hace nada más y nada menos que un año.

Un año es una unidad de medida de tiempo que dura, por norma general, 365 días digo por norma general porque, cada 4 años, hay un año que dura 366 días; esto se debe a que un año no dura exactamente 365 días y cada 4 años hacemos trampa para que todo cuadre, a estos años pertenece el 29 de Febrero. Hay una leyenda urbana que dice que quienes nacen el día 29 de Febrero, solo cumplen un año cada 4 años, pero independientemente de ello, envejecen como todos.

Un día es otra medida de tiempo, en lo que corresponde a la vida cotidiana es la unidad de tiempo más relevante. Un día consta de 24 horas. Los días se agrupan de 7 en 7 para formar semanas, 4 semanas hacen un mes (aunque por norma general un mes tenga 30-31 días 7x4=28); 12 meses hacen un año.

Un día es el tiempo que tarda La Tierra en dar una vuelta sobre si misma o dicho de otro modo, el tiempo que pasa desde que el Sol ilumina por primera vez un punto de La Tierra hasta que vuelve a hacerlo, esto ocurre aproximadamente cada 24 horas.

Un año es el tiempo que transcurre desde que La Tierra se encuentra en una posición relativa respecto al Sol hasta que vuelve a hacerlo, esto ocurre cada 365 o 366 días, es decir, cada año.
Así pues, hoy, 31 de Diciembre de 2010, La Tierra se encuentra en la misma posición respecto al Sol en la que se encontraba el 31 de Diciembre del año pasado, y de los anteriores, a esta posición concreta se la suele denominar "Fín de año".

Curioso me parece ahora destacar que la órbita terrestre respecto al Sol es elíptica, pseudo-circular. No digo esto por nada, sino por lo difícil que me resulta a mi personalmente diferenciar el principio y el final de un elemento circular, aunque claro, a mi también me resulta muy difícil diferenciar los marrones de los rojos, así que entiendo que ese problema puede ser solo mío.

Así pues, y volviendo sobre mis pasos, hoy es 31 de Diciembre, hoy llegamos a ese punto en el que termina la circunferencia, mañana día 1 de Enero estaremos en el punto en el que comienza, al tiempo que transcurre entre que el mundo termina de recorrer la circunferencia y empieza a recorrerla de nuevo se le llama Noche Vieja.

Noche Vieja es por norma general, la noche más larga del año, comienza por norma general entorno a las 12 de la noche del 31 de Diciembre y suele durar, dependiendo del estado de embriaguez que el individuo alcance, hasta las 14:00 del día 1 de Enero. Una nota curiosa es pues, que la duración de Noche Vieja esta más condicionada por la hora en la que el individuo despierta que por la hora en la que amanece, es decir, el año no empieza a la misma hora para todos.

Al día que sucede a la borrachera de Noche Vieja y que por norma general sucede entre dolores de cabeza y gafas de sol, se le conoce como día de año nuevo.

Pese a lo difícil que me resulta a mi diferenciar el punto inicial y el punto final de la circunferencia (separados siempre por el periodo de tiempo que ya hemos nombrado), son estas fechas de gran importancia para los seres humanos, bueno, para los seres humanos que conocen el calendario gregoriano ya que otros pueblos celebran el año nuevo en otras fechas (lo que me hace pensar que no soy el único al que le cuesta trabajo reconocer los puntos de inicio y fin de la circunferencia).

Merece la pena destacar ahora la gran importancia que da el ser humano en general a los finales de los ciclos temporales. "mañana será otro día" o "vamos a acabar este mes como podamos y que el mes que viene sea mejor" son conceptos muy comunes en la vida cotidiana del ser humano medio, por lo que no es de extrañar, que al final de un año (que tiene mayor entidad temporal que 364 días y que 11 meses) se le de en las costumbres humanas, un lugar especial. Es en sí, una fecha propia de sueños y esperanzas.

Las esperanzas son una serie de sueños más o menos posibles en los que los seres humanos tienen confianza, es decir, una serie de sucesos que se espera sucedan (o no sucedan). La esperanza es, al fin y al cabo, lo que mantiene viva a la gente, por lo que, en estas fechas tan importantes, no solo se espera se cumplan las propias esperanzas (a las que solemos llamar propósitos para el año) sino que se cumplan, también, las esperanzas de aquellos a quienes queremos, es decir, deseamos a quienes queremos que sigan teniendo motivos para vivir, o de otra forma, que sigan vivos; esto lo hacemos de una forma bastante curiosa: deseando un feliz año.

No debe malentenderse dicha frase. Este deseo se produce en un circulo social de relaciones afectivas (en mayor o menos grado) y no en un contexto laboral, en el contexto en el que se produce, "feliz año" podría extrapolarse de muchas formas hasta el punto de traducirse como "que todo en tu vida marche bien" mientras que en un contexto laboral, se entenderá como "si todo va bien este año, quizás en estas fechas renovemos tu contrato".

Yo, que soy muy de creer que el tiempo es mucho más antiguo que las unidades que lo miden y que moralmente tengo dificultades para entender porqué un día acaba a una hora exacta o porqué un día tiene que tener 24 horas. Yo que tengo serias dificultades para encontrar el principio y el final de un circulo, que difícilmente recuerdo cuantos años tengo y que tengo que escribir la fecha en cada hoja para asegurarme de saber en que día vivo, noca he dado gran importancia al hecho de que un año empiece o acabe, siempre he sido muy de creer que el día en que acaba un año es una distinción no arbitraria, por lo que nunca le he dado mayor importancia que a cualquier otro día del año.

Eso si, siempre he sido muy de celebrarlo, como se celebran estas cosas, en familia, con amigos, con algo de comer y algo para beber, de mejor calidad que en los demás días y a ser posible, también en mayor cantidad, y por supuesto, siempre he sido muy de desear a aquellas personas que aprecio que todo les vaya bien (que no pierdan las esperanzas), no con más fuerza que cualquier otro día, pero si de un modo más tangible.

Así pues, en relación a vuestros sueños y vuestras costumbres, no puedo más que desearos un feliz 2011 a todos, como siempre, desearos que no falten dinero y salud y claro esta, que no sobre el amor, o que si sobra, no os lo parezca y así como quiero desearos eso a todos, quiero desearos a cada uno, sin ningún orden especial:
Que encuentres la respuesta a esa pregunta que no paras de hacerte: ¿Que vas a hacer con tu vida?. Que te duermas con besos y te despiertes con poemas. Que no se moje nunca tu cajita de fósforos, que el mundo prenda bien. Que encuentres la fórmula secreta, que halles el valor exacto de un te quiero, que no temas a los pecados. Que la profesionalidad venza a la codicia. Que tu maravillosa inocencia inunde el mundo. Que aprendas a estornudar como Dios manda.

...En cuanto a mí, a mis proyectos, dejo apuntados como míos asegurar que se cumplen los vuestros y también dejo escrito un propósito para el año que viene: Acordarme de hacer una lista de propósitos para el año que viene.

Sin más: FELIZ 2011.

2 comentarios:

Lenore dijo...

Se fué :)

teologiadeS dijo...

Me encantó esta entrada, realmente me encantó. Es cierto, es un día más y es así de diferente para todos.

Muy buen ensayo diría yo, muy filosófico.

Un saludo.