sábado, 5 de febrero de 2011

Me confieso culpable,
de los siguientes cargos,
culpable me confieso:
-Forzar al destino, desnudar a la casualidad, violar las coincidencias y haber planeado siempre el siguiente paso.

Pero solo de pensamiento, quizás también de palabra, pero nunca de acto u omisión.

Y como dije una vez en privado, repito ahora:
Prometo hacerme caso a mi mismo, y fluir un poco más,
voy a hacerle caso a tu hermana, y confiar en la casualidad,
y voy a hacerte caso a ti, y a no darle importancia.

Y aún con todo, dejo la puerta abierta a todo consejo bienintencionado que se me pueda dar, y quizás lo siga.

3 comentarios:

Irene Bebop dijo...

¿Y si no tienes el don de la improvisación? Porque yo no lo tengo. Yo también planeo siempre los próximos movimientos.

Los consejos no existen... son los padres.

Lenore dijo...

:) Hazme caaaaso

teologiadeS dijo...

Al confesarte te redimes de tus pecados y puedes empezar de cero, reincidir es cuestión de la voluntad.

Un saludo